A pesar de las cifras del Gobierno (llámese INDEC) afirman que la pobreza se reduce, el comercio no se recupera mostrando como en otros tantos ámbitos una grieta, pero en este caso una grieta estadística.

Según el relevamiento periódico de ventas realizado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en el mes de marzo volvió a caer la actividad en todos los sectores. El informe indica que las ventas en pequeños y medianos comercios cayeron el 2% respecto a marzo del 2017 y que los tres primeros meses del año acumulan una caída del 1,5% respecto a los tres primeros meses del año pasado.

Esta caída en las PYMES no es un dato menor por el hecho de que estas explican al rededor del 70% del total de empleos, por lo que una caída o bien un estancamiento en las ventas impacta directamente en el mercado de trabajo.
De los 19 rubros analizados, 18 mostraron un desempeño negativo en el último mes. Alimentos y bebidas fue el único sector que se mantuvo estable por ser bienes que no pueden dejar de ser consumidos o que en el peor de los casos su consumo se reduce en última instancia.

Los ramos más afectados por la reducción del consumo fueron textil con el 4,5%, marroquinería con el 3,8% y electrodomésticos con el 3%.

Como se dijo anteriormente, el 2018 arrancó en caída y no hay señales de cambio por el momento. Si se amplía el rango de análisis, solamente 3 de los 28 meses del gobierno de cambiemos mostraron cifras de crecimiento. Esto muestra la realidad que viven las PYMES a causa de la caída del salario real que, si bien se recuperó en parte el año pasado, viene perdiendo contra la inflación. Al mismo tiempo, hace pensar sobre la precisión de los datos estimados de pobreza ya que si el consumo cae es porque el salario real en el mejor de los casos no crece y si el salario real no crece, la pobreza no podría reducirse.