El ministro de energía Juan José Aranguren, informó que a partir de este domingo 1° de octubre quedan liberados los precios de los combustibles. Esta medida estaba prevista para fin de año, pero finalmente se adelantó.

Con el anuncio se elimina el ajuste trimestral y el Estado deja de ser agente regulador del precio. Se esperaba que en esta última etapa, los aumentos fueran del 6% en promedio llevando el valor de la nafta super para el caso de YPF a 21 pesos, sumando así al aumento del 15 por ciento en lo que va del año. Dada la liberación del mercado, no se sabe a ciencia cierta si a partir de la semana próxima los precios van a cambiar. Desde el ministerio esperan que los aumentos se posterguen hasta pasada las elecciones.

Esta medida “pro mercado” favorece a la rentabilidad de las empresas petroleras ya que, ante un aumento en la cotización internacional, independientemente del costo interno de producción van a estar facultados a trasladarlo al precio y finalmente al bolsillo de los consumidores. Por otra parte, una baja en la cotización difícilmente repercuta en sentido contrario ya que históricamente, los precios de la economía argentina nunca tienden a reducirse.

Por otra parte, la liberación del mercado puede alentar la producción en sectores de la Argentina donde los costos son más elevados como es el caso de Vaca Muerta que requiere un valor por encima de cierto umbral para que sea rentable y amerite así la actividad.