Hablamos de pobres energéticos porque desde que asumió este gobierno, se impulsaron subas de todo tipo de tarifas reguladas como la luz, el gas, transporte, comunicación y cabe agregar combustibles que hasta el año 2017 tenían precios regulados y a partir de un decreto en septiembre del año pasado el valor de la nafta y el gasoil pasaron a regularse según el juego de la oferta y demanda.

Estos fuertes aumentos hacen que cada día las personas deban destinar una mayor parte del sueldo al pago de servicios y particularmente en este caso servicios energéticos. En consecuencia, el sueldo remanente es más bajo.

Cuando se habla de pobreza energética, se hace referencia a la capacidad de los hogares para hacer frente al pago de servicios de energía. Cuando se destina un porcentaje “excesivo” de los ingresos, en algunos países se habla de más del 10% por ejemplo, el hogar o la familia es considerada pobre.

Un trabajo de investigación de la consultora Kantar World Panel dice que las familias de clase media baja y clase baja destina actualmente entre el 20 y el 25% de sus ingresos para el pago de energía. Es mucho dinero si se piensa que, de cada cuatro pesos, uno es destinado a estos servicios.

En el estudio se consultó que es lo que resignan las familias a causa de los tarifazos y el 43% de las familias de clase media dijeron que dejan de realizar salidas que impliquen cenar afuera del hogar. Por otra parte, el 22%  redujo los días de vacaciones o directamente no viajó a ningún lado durante este verano. En pocas palabras, la clase media deja de darse los gustos que se daba antes.

Con respecto a las familias de bajo ingreso (clase baja), afirmaron consumir menos alimentos o pensar más al momento de elegir que productos comprar. Mientras que el 22% directamente redujo la compra de productos de limpieza.

Todas las estadísticas revelan el resultado del tarifazo en la economía de las familias. CAME dice que desde que asumió cambiemos al gobierno, solamente en dos meses el consumo creció, en el resto, el consumo fue en retroceso y este retroceso se observó nuevamente en el mes de marzo. El INDEC también muestra en sus estadísticas que el consumo no está en su mejor momento.