En el día de ayer el BCRA informó la tasa de interés de referencia ubicándola sin cambios en el 27,25%. Esto es consecuencia de la inflación que al día de hoy permanece elevada y condicionada fuertemente por los últimos aumentos de precios regulados (como el gas y el transporte) y por los efectos de la depreciación acelerada del peso en los meses de enero y febrero.

En el relevamiento de expectativas del mercado (REM) publicado días atrás indica que aún se avizoran meses de elevada inflación. La tasa esperada para todo el 2018 es del 20,3% (400 puntos básicos por encima del relevamiento anterior). Esto hace que el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, mantenga la tasa en niveles elevados hasta tanto la inflación no de señales de ir a la baja.

Así mismo, el comunicado oficial sostiene que de ser necesario va a profundizar su postura con el objetivo de cerrar el año con una inflación acorde al objetivo propuesto del 15% por el Ministro de Hacienda Dujovne cuando recalibró las metas para este año.

Por otra parte, el organismo señala que espera un segundo semestre de merma en la escalada de precios por los motivos que se enuncian a continuación:

  • política monetaria más contractiva que el año pasado;
  • negociaciones salariales que se están pactando en torno al 15%;
  • proceso de ajuste tarifario que se va a desacelerar en los próximos meses y
  • el nivel adecuado del tipo de cambio

Esto hace pensar que el Banco Central tiene intensiones llevar la tasa de interés al 20% como el ejecutivo desea para reactivar la economía.

El gran problema que enfrenta el gobierno, es la cantidad de dinero volcada a LEBACs, que de bajar la tasa de interés, las carteras financieras indudablemente van a rearmarse y parte del capital va a pasarse a dólares que pueden ponerle presión al tipo de cambio, situación que Sturzenegger necesita evitar.